Las Fuentes de las Obligaciones.

 Las obligaciones  son una de las tantas  instituciones herederas del Derecho  Romano  que han  permanecido  a lo largo del tiempo. Los grandes juristas franceses, como Marcel Planiol, afirman que  esta institución es el  núcleo central de las relaciones jurídicas,  pues   donde existe una obligación existe un derecho y donde no exista la obligación, la disputa  será cuestión de otras ciencias y no cuestión del Derecho.

En este sentido las obligaciones constituyen  una categoría de instrumentos jurídicos que suelen ser  utilizados por los individuos para obtener el compromiso y la colaboración de  otros miembros de la sociedad, por eso algunos  teóricos como el doctor Fernando Jiménez Valderrama  las definen como un instrumentó de cooperación entre particulares.  Cabe entonces preguntarnos ¿Que son las obligaciones  y cuáles son sus fuentes?

La palabra “Obligación” proviene del  latín obligatio (ob de alrededor y ligare de atar),  de ahí que la obligación sea  definida como  aquel vínculo jurídico por el cual un sujeto libre manifiesta su obligación de atenerse o comprometerse a la realización de un determinado comportamiento.  La primera fuente de  obligaciones  es:  la autonomía privada.

Autonomía privada  de la voluntad.

Esta fuente de las obligaciones se  manifiesta en actos y negocios jurídicos que realizan las personas como son los contratos, cuasicontratos, delitos y cuasidelitos. Esta fuente de las obligaciones se define como el reconocimiento que hace el ordenamiento jurídico  al individuo para ejercer derechos sobre sus bienes y adquirir compromisos frente a otros sujetos. Fuente  que es reconocida en el artículo 1494 del Código Civil:

“Las obligaciones nacen del concurso real de las voluntades de dos o más personas.”

La autonomía de la voluntad así como permite la creación de contratos y por tanto de obligaciones, también tiene la potestad de  extinguirlos.  A esta facultad se le denomina mutuo disenso, como aquel modo para  extinguir la obligación, negocio jurídico o convención.  Es debido a este principio que se fundamenta en la libertad individual.

Adicional a esta  principal  fuente de obligaciones   encontramos el  hecho lícito o ilícito, contrato, cuasicontratos, delitos y cuasidelitos.  Hemos de referirnos en este punto  al  artículo 2302 del Código Civil:

“Las obligaciones que se contraen sin convención nacen o de la ley o del hecho voluntario  de las partes. Las que nacen  de la ley  se expresan en ella. Si el hecho de que nacen es licito, constituye un cuasicontrato. Si el hecho es ilícito y cometido con intención de dañar, constituye un delito. Si el hecho es culpable, pero cometido sin intención de dañar, constituye un cuasidelito o culpa.”

De tal manera que para el legislador colombiano, las fuentes de las obligaciones se pueden reducir a cinco, pues  varios  doctrinantes, como Guillermo Ospina Fernández,  afirman que además de este artículo, se pueden interpretar 4  fuentes adicionales existentes en nuestro ordenamiento jurídico.

El cuasicontrato,  como  el hecho voluntario licito de la persona que  se obliga,  como por ejemplo las herencias o legados, el pago de lo no debido, la agencia oficiosa y la gestión de la comunidad. Sin embargo existe  otra postura  que critica la noción  del cuasicontrato y propone  como un concepto más  preciso  el de los actos jurídicos,  debido a que son estos quienes adquieren  mayor reconocimiento a nivel judicial. Algunos ejemplos son: Asignaciones  sucesorales y el agente oficioso.

El Delito y el cuasi delito, se agrupan en la doctrina  en un conjunto llamado los hechos ilícitos,  donde  el delito  es aquel hecho ilícito, cometido con la intención de dañar es decir con dolo. Por el  otro lado tenemos el cuasidelito o culpa, como hecho ilícito cometido sin la intención de dañar. Adicionalmente tenemos  el abuso del derecho,    que es una manifestación de un hecho ilícito en la medida que, el titular legítimo de un derecho ejerce sus facultades  con exceso, generando un perjuicio a  terceros. Estas manifestaciones de hechos ilícitos  constituyen por si mismas una fuente de obligaciones  en la medida en que  existe un vínculo o nexo de causalidad entre este daño o perjuicio  y el hecho ilícito,  ya sea delito, cuasi delito o  abuso del derecho.

Sera la Ley, como lo dice el mismo código, otra  fuente autónoma de determinadas obligaciones, como ejemplo las existentes entre padres e hijos.

Es la institución de las obligaciones y sus fuentes  de vital importancia  para el particular   pues al entenderla comprenden  cuando  y de qué manera pueden surgir  deberes  con respecto a terceros  y cuando estos últimos tienen deberes con el. 

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